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LOS MONOS BANDERLOG

1 Oct 13    Viajes para Novios    Tarannà    Sin comentarios

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En el Libro de las Tierras Vírgenes (el Libro de la Selva, en su título más actual), Rudyard Kipling hablaba de una selva imaginaria en el corazón de la India, un lugar frondoso y salvaje donde vivieron Mowgli, Shere Khan, Baloo, Baghera, Kaa y los anárquicos monos Banderlog. Esa selva era Seeonee.

Pero, ¿era imaginaria?

Existe un distrito en ese país llamado Seoni y no muy lejos, una reserva natural donde aún habitan tigres, venados, leopardos, jabalís y monos.

Podría ser solo una coincidencia, pero el Parque Nacional de Bandhavgarh, en el distrito Umaria de Madhya Pradesh, debe su nombre a la colina más prominente de la zona, que se dice que fue regalada por el dios Rama a su hermano Lakshmana. Las ruinas de una antigua fortaleza perviven aun entre la espesura. De ahí el nombre Bandhavgarh, que en sánscrito quiere decir La Fortateza del Hermano.

Y Rudyard Kipling relataba: “No había visto Mowgli, hasta entonces, ninguna ciudad india, y aunque aquélla no fuera ya más que un montón de ruinas, la tuvo por espléndida y maravillosa. La edificó un rey, tiempo atrás, en la cumbre de la colina, y aún podían adivinarse las calzadas de piedra que conducían a las destrozadas puertas, cuyas últimas astillas colgaban de los goznes, comidos por el moho. Crecían árboles a uno y otro lado de las paredes; caídas y hechas pedazos estaban las almenas, y silvestres enredaderas pendían de las ventanas, a lo largo de los muros, en grandes y apretadas masas…”

En el interior de esa reserva se encuentra el lujoso y romántico hotel Mahua-Kothi, construido en el estilo local de las familias de la comunidad y con materiales ecológicos. El hotel solo permanece abierto desde el 15 de octubre hasta finales de Junio, después, solitario, ahogado en el rumor de las lluvias del monzón, permanece dormido en un largo letargo.

Nosotros buscábamos una luna de miel diferente. Así, después de nuestro recorrido por Agra, Jaipur….., el Taj Mahal, recalamos en esta reserva natural. Las noches que allí pasamos, rondaba, misteriosa, la presencia de los tigres, entre bosques centenarios de Madhuca, cuyas blancas flores adornan los rituales indios. Después de nuestros safaris, venían nuestras cenas a media luz, junto a las charcas que sacian la sed de los grandes felinos, trayendo a nuestras mentes las historias del Libro de las Tierras Vírgenes. Durante esas cenas, los guardas que custodian las instalaciones nos relataban que, en esas fechas brumosas de lluvias, en las noches más oscuras que uno puede imaginar, entre el crujido y el bamboleo de las ramas, se oyen rugidos cercanos y chillidos animales. Nosotros dejábamos volar nuestra mente y junto al fuego, entre los árboles de Madhuca, imaginábamos los gritos y las siluetas de los monos Banderlog, que durante los monzones regresaban a sus dominios, como cada año, desde que Mowli descubrió por primera vez las cercanas ruinas de la colina de Bandhavgarh.

Nuestros viajes relacionados: http://www.viajesdelujotaranna.com/viaje-de-lujo-india/



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