
12:40 a.m. Aquí estamos, a bordo, “going to NY”. Ocho horas de vuelo nos esperan, con la sensación de no vivir un tiempo real, porque la diferencia horaria nos regala unas seis horas de vida gratis, como si fuera un Pack-Activa. Leer el resto de la entrada…

-Ven aquí, viejo amigo. Acércate. Siéntate junto al fuego y contemos historias, que bien merecidas son las frías noches como ésta cuando es un buen relato el que la ameniza.
-¿Relatos? Qué emocionante. Cuéntame una historia verdadera, alguno de esos viajes que hiciste cuando eras joven. Leer el resto de la entrada…

Tras una noche tórrida, en la que el aire acondicionado dejó de funcionar sobre las dos de la madrugada, sudoroso y acalorado me desperté. Reconfortado apenas por una ducha de agua fría. Salí del hotel para refrescar mi cuerpo con la suave brisa del amanecer. En el lento deambular sin prisa por las negras arenas de la playa Sittwe, pisando con alegría los rizos del mar, mi mente comenzó a recordar los días precedentes, bellos, geniales, puros, inigualables en emociones. Así surgió la idea de plasmarlos y dar a conocer aspectos de este país tan desconocido llamado Myanmar. Leer el resto de la entrada…

Guanacota (Laguna seca en aymará) es una aldea ignorada del Depto. de La Paz; los escasos campesinos que la habitan ven pasar año tras año las polvorientas movilidades que nunca se detienen, seguidas de cerca del autobús diario que se precipita hacia los valles, camino de Quime. Guanacota no sale en los mapas, tan sólo se esconde en una pequeña planicie en medio de la subida a un puerto que separa la Cordillera principal de Quimsa Cruz (Tres Cruces) del sector de Santa Vera Cruz. Rodeada de montañas que saciarían la sed de ascensiones de todo andinista, Guanacota es una población humilde y sencilla, visiblemente horadada en sus laderas ocres y rojizas, tonos que delatan un nostálgico pasado de tradición minera. La fuerte crisis que padecieron el estaño y el wolframio llamó a las puertas de este lugar, en esta ocasión para quedarse y no pasar de largo. Hoy en día todo esto forma parte de un recuerdo de un pueblo que, sin saberlo, ocultaba en una de sus montañas, un misterio que ha sido desvelado ocho siglos más tarde: sus antepasados escalaron el pico Santa Vera Cruz (5.560m.) con el propósito de realizar una ofrenda en su cumbre. Leer el resto de la entrada…

Deambular por las polvorientas calles del mítico Tombstone, donde se forjó la leyenda del sheriff Wyatt Earp; contemplar la maravilla natural del Gran Cañón del Colorado o “cabalgar” a cuatro ruedas por Monument Valley, territorio sagrado de los indios navajos, son algunos de los múltiples alicientes de este estado de la Unión, escenario en vivo de los mejores westerns. Leer el resto de la entrada…

Qué demonios hago yo aquí. Parado en la orilla de este río, esperando a un cayuco que nos tiene que venir a recoger; y todo para que me tiren de cabeza al río. Me estoy cociendo de calor. Además, es muy importante hacer hincapié en el hecho de que yo apenas sé andar. Es más. No sé nadar nada de nada. Estoy loco.
- ¡ Qué muchacho ! (me dirijo al guía) ¿Viene o no viene esa barcaza?
- ¿El cayuco? Enseguidita va a venir señor. Es que hoy a mucho trasiego de un lado a otro del río. Están transportando bananos. Leer el resto de la entrada…